Un dia estuve vendiendo mi producto en un comisariato. Tengo la autorización del Gerente para vender mis galletas hechas en casa, preparadas de muy buena calidad.
Al hacer degustaciones de mis galletas a diferentes personas y entre ellos a turistas, que es el mercado que me gustaría captar, nos encontramos mi socia y yo con un Italiano.
Un Italiano de aproximadamente 55 años, simpático, pero luego de conversar con él nos quedamos un poco, decepcionadas y un tanto preocupadas por sus comentarios.
Por qué nos dejo esa impresión este Italianito. Porque de acuerdo a sus criterios, las empresas o comercio que se llevan en el Ecuador y América Latina, están mal manejadas.
Porque la corrupción es muy grande y todos aprovechan del poder y no hacen nada por cambiar esa situación.
Escuchamos muchas de sus malas experiencias en Latinoamérica y en especial en Quito, con una huelga de mujeres indígenas que estaban reclamando sus derechos…..
Nosotros quisimos cambiarle un poquito la perspectiva de sus ideas, mencionando que es muy cierto que no podemos cambiar de la noche a la mañana un sistema que viene desde siglos atrás, que todo depende de nosotros mismos para empezar el proceso a largo plazo.
El insistía que la única forma de cambiar era que en el Gobierno, las autoridades y los mandatarios de cada país cambien su sistema de gobernar.
Mientras nosotras insistíamos en base a nuestras propias experiencias, que el cambio se daba primero de abajo hacia arriba. Cuando nosotros seamos unidos, nos organicemos, nos apoyemos, cuando tengamos lo básico en educación, y esto conlleva a que vamos a tener conocimientos para mejorar nuestra higiene, nuestros alimentos, evitar enfermedades etc., etc. Que para lo poco que habíamos experimentado en pocos meses sabemos que falta un poco de afecto, paciencia, tolerancia y enseñar que con nuestros mismos recursos podemos transformar las cosas en productos para sobrevivir y mejorar nuestra condición. Que solo se necesita empezar y tomar la decisión de hacerlo, el resto viene solo, poco a poco.
Al parecer no lo entendió, ni lo comprendió, pero yo sé muy dentro de mi que es la verdadera forma.
Lo sé porque soy parte de esta comunidad, porque al tener un poco de apoyo, puedes tener las herramientas necesarias para salir adelante y solamente con las ganas de hacerlo. Existen muchos motivos para seguir; las bromas y sonrisas de los jóvenes, cuando se encuentran solos y desorientados pasando conflictos de su misma edad, con una palabra de aliento les hace sentir mejor con sus problemas y por ultimo te comparan con los seres más queridos, como ejemplo a sus madres que no la tienen cerca.
Existen personas que solo son observadoras, critican y sancionan a otros por lo que hacen, especialmente cuando sale mal. Pero no se dan cuenta que ellos detrás de una ventana, sentados, tomándose un cafecito, leyendo las noticias o viendo la TV. Es la forma como lo analizan y según ellos hacen mucho.
Pero no se involucran como nosotros, que empezamos desde la abajo donde nadie quiere ensuciarse los zapatos, donde no quiere rozar con los sucios y sudorosos que trabajan para el pan de su familia, donde puedes escuchar que en ellos solo existe la esperanza de que sus pequeños hijos tenga un mejor futuro. Donde haciendo cualquier actividad para ganarse la vida es la mejor forma de enseñar que no importa si el gobierno te promete cosas, lo importante es que sabemos que si no trabajamos, no comemos.
Que prefieres? Ser un simple observador o ser alguien que participa en el cambio?
Mayra
0 respuestas hasta el momento ↓
Todavía no hay comentarios... Empiece usted rellenando el siguiente formulario.